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Estación de esquí líder de los Pirineos franceses, con su amplio dominio esquiable repartido en diferentes laderas y su vista panorámica sobre los Pirineos y el Parque Nacional, Saint-Lary es ante todo una estación-pueblo, directamente comunicada con la estación a través de los remontes. Ese espíritu de pueblo y su ambiente a la vez festivo y auténtico, es una de las claves del éxito del destino. En él encontramos el centro de bienestar Sensoria, su cañón lúdico y sus tratamientos individuales de calidad, numerosas actividades y servicios destinados a las familias, animaciones a lo largo del año y, por supuesto, una amplia oferta de alojamientos, restaurantes y comercios.

Estación de cuatro estaciones, Saint-Lary es el lugar ideal para disfrutar al 100 % de los Pirineos y sus diferentes facetas. Durante todo el año pueden admirarse los magníficos paisajes de los grandes espacios protegidos circundantes: el Parque Nacional de los Pirineos, del que Saint-Lary es una de las entradas a través de la Reserva Natural de Néouvielle, los valles preservados de Rioumajou, Moudang o Aulon, todos catalogados Natura2000, o el Parque Nacional de Ordesa y del Monte Perdido y la Sierra de Guara, del lado español. Con el paso de las estaciones, la explosión de colores renueva incesantemente el paisaje.

Además del sendero GR10 que atraviesa Saint-Lary, existen muchos itinerarios de paseos y senderismo, así como otras maneras de descubrir la montaña: ¡en BTT, a caballo o desde el aire en parapente!

El Pla d’Adet, pie de pista en invierno, en verano es un formidable mirador sobre los Pirineos, donde se puede practicar el BTT de descenso en el Bike-Park o descubrir el parapente. El teleférico del Pic Lumière es un ineludible para ganar altura desde el centro de la ciudad.

Asimismo, es una llegada mítica del Tour de Francia, idealmente situado en el centro de los más bellos puertos pirenaicos. Cada día, saliendo de Saint-Lary Soulan, se puede descubrir un nuevo puerto en las cercanías: Azet, Peyresourde, Hourquette d’Ancizan, Aspin, Route des Lacs, Tourmalet…
La lista de actividades en el valle es larga. Citemos los deportes de aguas bravas, los recorridos de aventura, la pesca o el tiro con arco en plena naturaleza y, por supuesto, el barranquismo, que se practica a partir de la frontera española cercana.

Pero Saint-Lary y el Valle de Aure encierran también, y sobre todo, un formidable patrimonio que puede descubrirse o redescubrirse: patrimonio natural, patrimonio cultural con el camino de Santiago que otrora pasaba por aquí cruzando los Pirineos, y patrimonio gastronómico en la región del Cerdo Negro de Bigorre.
¡Un lugar, en suma, donde es grato vivir, en el corazón de los Pirineos!